LA REFLEXIÓN
Hay algo que me llama la atención: lo rápido que nos olvidamos de quién éramos.
Dónde estábamos.
Y de dónde venimos.
Este va a ser mi particular recordatorio. A ti y a mí, que un día estábamos en el fango.
En el lodazal, tratando de sobrevivir.
Trantando de salir, sin ver más allá que nuestra propia mierda. Querías salir pero nadie te ayudaba. Todo eran bonitos consejos, pero pocas acciones.
Donde te tocaba preguntar, preguntar y muchas veces no encontrar ninguna respuesta útil.
Sí, he estado allí.
Y si estás en ello ahora, tranquilo, sé lo que sientes.
Sé que puedes salir solo de ese barro.
Te costará.
Mucho.
En tiempo, en energía y en decisiones erróneas.
En pasos en falsos que podrías haberte saltado si dejaras de estar solo.
Si alguien te hubiera echado un a mano cuando empezabas a saborear el maldito barro de lo hundido que estás.
Si alguien te indicara cómo saltarte el próximo pozo, cuando ya se ve tu cintura.
Si alguien te da el último empujón que te hace reaccionar cuando parece que todo está perdido.
Sales del barro.
Te limpias y empiezas a ver el mundo de color de rosa.
O de billetes verdes.
Pero no te olvides que detrás hay otros que siguen ahí metidos, a los que ahora tú deberías ayudar.
Por aquellos que un día te ayudaron.
Por solidaridad con los que siguen ayudando.
Por conseguir que muchos dejen de estar ahí dentro y empiecen a respirar.
No seas corto de miras, ayudar te hará más grande.
Aun así, tranquilo, siempre quedará un bastión para esto.
Se llama Sport Media Club, y aunque parezca que está todo hecho, queda mucho por hacer, y muchos a los que ayudar.
Si te hemos ayudado antes y ahora no quieres voltear la cabeza, tranquilo, nadie te mirará mal. No lo hacemos por ti, lo hacemos por nosotros.
Por intentar devolver aquel esfuerzo que otros hicieron por sacarnos del barro.
Por mejorar el sector.
Por ti, que aun sigues en el barro.
PD: en breve abriremos puertas, los de la lista de espera ya lo saben. Si te quieres enterar, el martes próximo correo.