LA REFLEXIÓN
Hace un tiempo me llego esta historia, y hoy la recupero para contarte algo nuestro.
Un antropólogo de visita en una aldea africana, pensó un experimento desde su perspectiva occidental.
Juntó a unos niños y les propuso una carrera.
El premio para el primero, una cesta de frutas.
Dio la señal.
Los niños se agarraron de la mano y corrieron juntos.
Llegaron al mismo tiempo, se sentaron, y se comieron la fruta entre risas.
El antropólogo flipó.
Les preguntó por qué habían hecho eso.
Un niño lo miró y dijo:
Ubuntu.
Que en su lengua viene a significar algo así como: soy porque somos.
Tú y yo hemos crecido con la versión del antropólogo.
Que la vida es una carrera. Que hay una cesta. Que solo puede quedarla uno.
Pisar a los demás para crecer.
Somos competencia.
Y esa historia, repetida suficientes veces, te va comiendo por dentro sin que te des cuenta.
Y acabas siendo de los que miran el éxito ajeno con ese gesto torcido y buscando justificaciones.
Es que su padre... es que su amigo. Es que lo tiene regalado... Su padrino... La tía que fuma...
Pero hay otro camino.
Cuando alguien consigue algo, un éxito para él o ella, te alegras.
Y más cuando es alguien cercano a ti.
El éxito de alguien cercano es información.
Es una prueba de que por ahí, hay algo que puedes investigar.
Si él pudo, tu lo puedes intentar también.
Rodéate de gente así.
O mejor: sé tú primero esa gente.
Celebra sin que te cueste. Sin esperar a que te pregunten. Sin el "ya, pero…" de después.
Porque las personas que celebran bien, suelen ganar bien también.
No es filosofía barata.
Es que el que sabe alegrarse de verdad por otro, ya tiene resuelta la parte más difícil.
En Sport Media Club acabamos de abrir un canal que se llama 🏆 celebra.
La idea es simple: si tienes un logro, lo compartes. Da igual el tamaño. Un primer cliente, una foto que por fin salió, un trabajo cerrado, un paso adelante.
Lo que sea que merezca ser dicho en voz alta.
Y para darle chispa — cada mes el mensaje con más reacciones se lleva una burger real. Te mando el dinero directamente, donde vivas da igual.
Se llama La Burger de SMC. (1 al mes)
No es un premio al mejor fotógrafo. No es al que más factura. Es al que comparte, al que se atreve a decir lo conseguí, y al que otros celebran de verdad.
Ubuntu con hamburgesa incluida.